Si vas a reservar restaurante en Majadahonda y quieres sorprender con una cocina original tienes que elegir bien el lugar y, sobre todo, el menú.

En nuestro caso, madrileños, maridamos creatividad y platos tradicionales, aunque los ingredientes son, la mayor parte de las veces, protagonistas de la cocina. Buscamos platos originales, partiendo de productos de máxima calidad, y el madroño es uno de ellos.

Reservar restaurante en Majadahonda nos invita a pensar en sabores de la tierra, y no hay nada más madrileño que el tradicional madroño.

Oriundo mediterráneo, el Arbutus unedo o madroño es un árbol cuyas hojas perennes de un verde intenso y aserradas en los bordes sirve como alimento para distintos animales de la fauna salvaje, y cuyos frutos carnosos tienen forma de esfera que, aunque sosos, sí son comestibles.

Es muy conocido el licor de madroño, la mermelada o las conservas, pero lo que pocos saben es que el fruto del árbol cuando está maduro tiene una textura muy similar a una exuberante fruta tropical y su sabor es agradable y muy delicado.

Algo similar ocurre con los frutos del nogal, que, si bien cuando son jóvenes son muy desagradables al paladar, resultan indispensables en la dieta saludable de cualquier persona. Los frutos del madroño, igual que enebros, escaramujos o endrinos, se comen crudos.

A finales de otoño se completa su maduración durante varias semanas y hay que esperar a recogerlo cuando esté suficientemente maduro como para que caiga del árbol.

Todas las partes de la planta son ricas en galato de etilo y, por ello hoy en día, debido a su sabor, no es común utilizar madroño en los fogones, pero hace siglos la corteza y la raíz se usaban -sin conocer aún la actividad antibiótica- como producto terapéutico, siendo el mejor astringente y diurético conocido. Curioso.

En La Manuela nos ilusiona la cocina creativa. ¡Pruébanos!